Pintura

 

Uno de los lenguajes más bellos que el arte en su amplio abanico nos muestra como cauce de expresión dentro de la creatividad del ser humano es la pintura. A lo largo de los siglos se ha visto plasmada en innumerables soportes (piedra, tabla, lienzo, fresco, papel etc.), utilizando los mas variados pigmentos y aglutinantes (orgánicos, oleicos, acrílicos…) representando ante nuestra mirada lo divino y lo humano.

 

En el dilatado y sucesivo devenir de la historia del arte la restauración siempre ha estado presente en el mundo de la pintura, pero no había una normativa  que rigiese a los restauradores, su consecuencia ha sido la perdida de obras de gran valor.

 

En el siglo XIX se establecieron los criterios de restauración, los cuales todo buen restaurador tiene que tener presentes.

 

Cualquier persona que valore su obra pictórica y desee restaurarla debe asegurarse que la lleve a un verdadero restaurador, ya que este será quien trate su pintura desde la raíz del problema, y no como el falso restaurador que solo trata la capa pictórica, incluso con productos dañinos.