La restauración del retablo de la iglesia de Congostro saca a la luz una pintura mural

14/9/2009

La restauración en el retablo de la iglesia de Santa Mariña de Congostro, en Rairiz, pusieron al descubierto una pintura mural cuando fue retirado el frente del altar. Las obras continúan pero el equipo está pendiente del informe de Patrimonio.

Por encargo del párroco y los vecinos del pueblo, un equipo de restauradores integrado por Santiago Notario, Pamen Díaz y Silvia Iglesias inició hace 15 días las labores de restauración del retablo de la iglesia de Santa Mariña de Congostro, en el municipio ourensano de Rairiz de Veiga.


Cuando el equipo de restauración llevaba tan sólo un par de días con sus trabajos de mejora se encontraron con un descubrimiento inesperado. Ocurrió cuando los restauradores procedieron a retirar el frente del altar del retablo para su posterior reforma. Tras él quedó al descubierto un pintura mural que, según explicó Silvia Iglesias, se trata de una pintura poco apreciable aunque lo que queda de ella, indicó, está bien conservado y podría merecer mantenerse.

Patrimonio


Nada más tener constancia de la presencia de estas pinturas, los restauradores dieron aviso de la aparición a la Dirección xeral de Patrimonio, dependiente de la Xunta de Galicia, cuyos técnicos ya se personaron en la iglesia para ver la muestra y evaluar la importancia de la misma.

Este hecho no ha impedido que el equipo continúe con las labores de restauración del retablo, aunque las pinturas fueron protegidas para que no sufran ningún desperfecto a causa de estos trabajos, mientras se espera el dictamen que se haga desde Patrimonio y las directrices que dicte este organismo para la conservación del mural. ‘Estamos pendientes de lo que diga Patrimonio para saber si se van a conservar o se vuelven a tapar’, indicó Silvia Iglesias.

Un templo que fue capilla


Nada se sabía de la pintura que apareció tras el retablo de la iglesia de Santa Mariña de Congostro pues, como manifiestan los restauradores que trabajan en el lugar, estaba tapada con el frente del altar. ‘Estábamos retirando parte de las tablas del altar que estaban en mal estado y nos encontramos con esto. Fue toda una sorpresa e inmediatamente nos pusimos en contacto con Patrimonio’, relata Silvia Iglesias, una de las restauradoras.

A la espera de lo que dictamine Patrimonio todo son hipótesis, pero el equipo que está llevando a cabo las obras de rehabilitación no descarta que la pintura puede proceder de una época anterior. ‘La iglesia fue inicialmente una capilla y probablemente este descubrimiento pueda estar vinculado a esa época’, explican.

Los tres restauradores, pertenecientes a la empresa ‘Arte 3’, prosiguen con las labores de mejora del retablo de la iglesia aunque ahora lo hacen con una especial atención hacia la pintura mural, cubierta para protegerla de cualquier incidencia. Aparentemente, dicen, no parece que se trata de una obra especialmente valiosa ‘aunque eso debe dictaminarlo Patrimonio’, inciden. Más allá del colorido de la pintura, poco más se aprecia sobre el posible contenido del dibujo.